Transformación de la experiencia escolar; Modelo Educativo CHMD

“Una propuesta educativa emocionalmente convocante e intelectualmente desafiante”

Maite Campillo
Directora Pedagógica

La actual crisis provocada por la COVID19 y su impacto en la educación, así como, el cambio climático, nos hace replantearnos cómo debemos acompañar a cada uno de los alumnos en el contexto actual. Independientemente de las estrategias pedagógicas que, como Colegio debamos diseñar de manera continua, es fundamental tomar en cuenta que estas deben enmarcarse bajo un enfoque de compasión y cuidado; cuidado por uno mismo, por los demás y por el mundo en general. Todos los ciudadanos del mundo estamos trastocados debido a la pandemia y, al mismo tiempo, afectados desde tiempo atrás por fenómenos sociales, políticos, culturales y espirituales, entre otros. Dichos fenómenos se han hecho aún más evidentes actualmente, poniendo de manifiesto nuestra vulnerabilidad, lo que nos obliga a replantearnos cómo vivir el presente y qué aspectos tomar en cuenta para el futuro.

Ante el panorama actual, sabemos que es fundamental plantear diversas posibilidades para lograr establecer las condiciones adecuadas y con ello, generar un espacio de aprendizaje significativo que promueva una educación emocionalmente convocante e intelectualmente desafiante para todos y cada uno de los alumnos. En el CHMD, tenemos la certeza de contar con un Modelo Educativo que integra principios filosóficos y pedagógicos sólidos, claros y lo suficientemente humanos para lograr ofrecer una respuesta asertiva ante cualquier contingencia. Hoy, más que nunca, es responsabilidad de todos, acompañar a los alumnos a vivir en un mundo globalizado. En palabras de (Edgar Morin), “necesitan aprender a vivir en un océano de incertidumbres, pero con archipiélagos de certezas” esas certezas sólo serán capaces de desarrollarlas si cuentan con adultos confiables dispuestos a escuchar qué es lo que nuestros niños, niñas y jóvenes requieren de fondo para lograr vivir una vida plena en un mundo globalizado e interconectado, en donde lo que conocían ya no opera ni operará del mismo modo. Es fundamental un cambio de paradigma a partir de la teoría de la ética y el cuidado. 

El cuidado implica cuidar de nosotros mismos, de nuestra mente, nuestro espíritu y nuestro cuerpo; cuidar del otro, cuidar nuestros vínculos, ver al otro con compasión, entenderlo y reconocerlo como igual; respetar y valorar las diferencias como fuente de enriquecimiento; cuidar nuestro entorno es convertirnos en mejores personas capaces de priorizar el fortalecimiento de nuestra comunidad, nuestro país y el planeta.

La compasión tiene un sentido profundo y es la clave para la transformación del mundo. Tratar de comprender lo que cada quien vive con empatía y amor, puede ser el motor del cambio que nuestra sociedad necesita. Es a partir de la conciencia, la compasión y el entendimiento de los verdaderos desafíos de nuestro entorno de donde debe surgir el verdadero impulso para lograr mitigar lo vivido y provocar un cambio hacia un estado de mayor bienestar como un acto de amor profundo por la humanidad. De acuerdo con lo anterior e independientemente de las circunstancias a corto, mediano y largo plazo, el Colegio Hebreo Maguen David, es una Institución sólida, capaz de hacer frente ante cualquier adversidad. Somos una Comunidad Educativa en donde ponemos al centro a la persona, por lo que recurrimos a nuestro recurso más valioso que es el humano. Estamos convencidos que el sabernos acompañar es lo que provoca el verdadero aprendizaje; que priorizar las relaciones y el vínculo, es indispensable para sentirnos seguros; que el saber sumar saberes, esfuerzos y experiencias es lo que nos hace más fuertes como personas y como Comunidad y, que la construcción conjunta y el trabajo colaborativo, es la fuerza que nos convoca a evitar replicar la realidad y provocar una verdadera transformación en beneficio del bien común de acuerdo con los valores, las tradiciones y el conocimiento.

“Desde el inicio: valor, tradición y conocimiento han representado tres pilares cuyo sentido –no sólo en sí mismos, sino también en relación uno con el otro– dan cuenta de nuestras más profundas convicciones fundacionales y nuestro compromiso hacia los desafíos del futuro.

Es en el marco de una Comunidad Escolar fuertemente arraigada en valores, donde es posible construir y sostener relaciones profundas de aprendizaje y crecimiento. El respeto, la honestidad y la responsabilidad, entre otros, son valores que orientan nuestra tarea educativa y dan sentido a nuestros esfuerzos por acompañar y formar a niños y jóvenes capaces de contribuir a la construcción de una sociedad más justa y solidaria”. (Modelo Educativo CHMD, 2018).

Pocas instituciones educativas cuentan con un proyecto que, a pesar de las circunstancias, logre anclarse con certeza en sus fundamentos filosóficos y pedagógicos, estos, siempre nos invitan a cuestionarnos lo verdaderamente importante ante cualquier desafío: ¿Qué estamos aprendiendo?, ¿qué es lo esencial y prioritario?, ¿qué necesitan y quieren aprender nuestros alumnos?, ¿cuál es el mensaje que nos está enviando el planeta y qué necesita hoy de nosotros? y, ¿cuál es el nuevo rol que, como Colegio debemos asumir?, entre muchos otros cuestionamientos… Estamos construyendo el futuro, conscientes de que la única manera de lograrlo es a partir de entender, vivir y abrazar el presente. El cambio dinámico e incierto es, probablemente la constante más certera que caracteriza el tiempo histórico que hoy nos toca vivir. 

 

Referencias Bibliográficas

  • Aranguren, Luis, (2020), Es nuestro momento. El paradigma del cuidado como desafío educativo, Fundación SM. España.
  • Diéguez, A, (2017), Transhumanismo. La búsqueda tecnológica del mejoramiento humano. Barcelona: Herder. 
  • Toro, Bernardo (2018), Ética del cuidado: el nuevo paradigma educativo, México, Cuadernos del SIEI, Fundación SM, México.
  • Colegio Hebreo Maguen David, (2018), Transformación de la Experiencia Escolar: Modelo Educativo CHMD, México.
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